Memorias ancestrales
Vengo de un viaje a las tierras de Navarra y Euskadi que ha reactivado en mis células algunas memorias ancestrales que quiero compartir contigo.

De camino a la casa rural donde estuve facilitando mi retiro inspirado en el mito de Inanna con otras mujeres que están transitando, como yo, la revolución de la perimenopausia, paramos en las cuevas de Zugarramurdi.
Recuerdo este nombre potente de cuando estudiaba antropología y leía a Marija Gimbutas, mi arqueóloga favorita. Me fascinaba la manera en que ella conectaba la cultura vasca con un pasado preindoeuropeo, matrifocal y pacífico que honraba a la Diosa Madre.
De hecho, desde la primera vez que fui a Euskadi hace 20 años, noté algo diferente del resto de España y Europa. Tan solo la lengua euskera está identificada como un idioma muy antiguo, quizás el más antiguo de Europa occidental.

En el pueblo de Zugarramurdi hay muchas señales de color fucsia que te llevan al “Sorginen Museoa”, el Museo de las Brujas. “Sorgin”, me explicaron mis amigas vascas, es la palabra más conocida y usada para “bruja” en euskera. Proviene de sor (de sortu = “nacer, crear”) y -gin (“hacedor/a”). Literalmente, sorgin sería “la que hace nacer”, es decir: partera o creadora.
En aquel entonces estaba muy activa como doula de nacimiento y este significado de “sorgin”- bruja, me conmovía y me conectaba con el papel ancestral de las mujeres medicina de Europa que acompañaban los partos, ese momento tan mamífero e instintivo, tan lleno de misterio.

Entrar a las cuevas de Zugarramurdi, ahora que estoy sumergida en el mundo de las doulas de la muerte, me hizo reconectar con las brujas o parteras como guardianas de los umbrales, mujeres y hombres que también acompañaban a morir, con plantas y rituales y una confianza profunda en los ciclos de la vida.
Este año siento desde muy adentro un llamado a volver a indagar en la larga y terrible época de la Inquisición, como parte de nuestra historia colectiva. Y justamente en este pueblo navarro hubo el caso más famoso de caza de brujas en España. Más de 300 personas fueron acusadas de brujería, y la mayor parte eran mujeres campesinas, curanderas, parteras, herboristas, conocedoras de los ciclos de la luna y los remedios naturales.
La visita a estas cuevas enormes, donde se celebraban “akelarres” y reuniones nocturnas con danzas, cantos, curaciones y ofrendas, me ha hecho recordar algo que quiero compartir y nombrar aquí. Algo muy personal, que también sé que forma parte de las memorias colectivas que están subiendo a la superficie después de haber sido enterradas en la oscuridad y en el olvido durante muchos años, e incluso siglos, a veces.

Como sabes si has leído alguna de mis otras cartas, hace tiempo que sufro de lumbalgias recurrentes que afectan toda la zona de mi pelvis, las lumbares y los glúteos. Más allá de reconocer un detonante muy sencillo y claro, que tiene que ver con la enorme cantidad de horas que he pasado sentada en el ordenador los últimos 15 años (¡creando, entre otras cosas, 6 cursos online!), me dedico a escuchar al dolor y le pregunto qué más tiene para decirme.
Desde hace un año y medio, hago terapia con una maravillosa mujer madura, especializada en trauma, que me está permitiendo tocar y abrazar lugares míos antiguos donde algo claramente quiere ser liberado en este momento de mi vida.
En una de las sesiones, cuando tenía mucho dolor en la espalda, cerré los ojos para prestar atención a sus susurros y mensajes. No me lo esperaba: apareció una imagen muy clara de una mujer mayor vestida con un delantal azul, agachada en la plaza de un pueblo, recibiendo palizas en la espalda por parte de varios hombres. Obviamente fue una imagen muy impactante.
Mi terapeuta me invitó a comunicarme con esta mujer, a preguntarle quién es y qué necesita. Me dijo que era una abuela muy lejana en mi linaje. Me vi sentada con ella dentro de una cocina enorme, al lado de una chimenea, donde ella hervía agua y plantas en una olla grande. Me dijo que simplemente necesita que vea lo que ella vivió, que reconozca lo que pasó. Que lo recuerde y lo honre. Sus palabras me llegaron de forma serena y la sentí claramente como una aliada, una ancestra que me cuida desde donde está…
Cuando escucho su voz y me llegan las imágenes de su historia, me trasladan a la época de la Inquisición. Me sorprende su lucidez… No lo puedo entender con mi mente, pero a la vez, tiene sentido para mí, con todo lo que veo emergiendo de las profundidades. Siento que si vamos hacia atrás en el tiempo, todas y todos cargamos mucho dolor no expresado en la historia de nuestros ancestros y ancestras. Y por algo está saliendo ahora, de muchas formas distintas, para ser mirado, acogido y liberado… Me encantaría saber si esto te resuena.

En el retiro en Euskadi éramos 13 mujeres y allí también ví que liberamos juntas muchas memorias y dolores antiguos. Y sentí muy claramente que lo estamos haciendo de forma colectiva, y que es un regalo enorme entender que todo lo que estoy transformando – los patrones, las creencias, las dolencias – no tienen que ver solamente con mi historia individual y familiar, sino con algo compartido a nivel social y cultural, desde hace siglos.
Tengo la sensación que estamos viviendo en tiempos de mucha limpieza y transmutación, en el que está saliendo a la superficie todo lo que no hemos podido o no hemos querido mirar… Y aunque hay momentos en los que me siento sobrepasada, especialmente por la destrucción y la desconexión que veo en tantas partes del mundo, tengo a la vez mucha esperanza por todo el camino que hemos recorrido en los círculos de mujeres y en nuestros pasos de sanación personal y grupal.
Vuelvo a sentir, cada vez con más fuerza, que necesitamos muchas “guardianas de los umbrales” para transitar este gran rito de paso colectivo… desde lo pequeño, desde lo invisible muchas veces; desde lo humilde, el humus, dando el paso de volver a la tierra y las cuevas, mientras incubamos lo nuevo.
Gracias por seguir en la cueva, hasta aquí.
Hoy me acordé de una entrevista que me hicieron hace poco como parte del Podcast “La Tienda Roja” y me parece que complementa estas Palabras desde la Cueva. Se llama: “Vida y Muerte: Volver a los ritos de paso”. Fue una conversación inspiradora y cálida, con Marina, por si te apetece escucharla en algún momento.
Un abrazo transformador
Sophia
El mito de Inanna para transitar la menopausia
Facilitado por Sophia Style
CURSO ONLINE O RETIRO PRESENCIAL
Vamos a explorar, dentro de un círculo seguro y contenido, las energías arquetípicas que contiene el mito de Inanna. Esta propuesta está dirigida a mujeres que estáis transitando o que habéis transitado el gran cambio que supone la menopausia.
Nos uniremos, en un formato online en directo, o durante un fin de semana en plena naturaleza, para integrar juntas una visión afirmadora de este rito de paso y dar voz a nuestro propio viaje iniciático.
Un viaje hacia dentro que nos invita a dejar atrás los roles, identidades y máscaras que ya no nos representan, para despertar a una versión más auténtica y expandida de quienes somos y de la Vida.
Sesiones de acompañamiento individual con Sophia Style
Después de 20 años de experiencia como facilitadora especializada en los ciclos de la mujer, he abierto un espacio en mi calendario para ofrecer sesiones de acompañamiento de forma muy personalizada: online o presencial.
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