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la Doncella

Capas y más capas: permitirnos sentir el dolor transgeneracional

La desnudez después de la poda

Por Sophia Style

 

 

Me hace ilusión volver a escribirte por aquí, ya que hace más de un mes que no publico nada. Realmente me he sentido muy hacia dentro y ahora que asomo la cabeza fuera de mi cueva, me apetece intentar hilar algunas palabras. Justo coincide con la llegada de la primavera en estas tierras, así que me siento todavía más como una osa emergiendo después de su hibernación…

¡Qué invierno! Yo que tengo mucha tendencia a sumergirme en procesos profundos internos, tenía la sensación de que ya había bajado muy hondo en los últimos dos años.

Y he entendido que en realidad hay muchísimas más capas íntimas -personales y a la vez  transgeneracionales- de lo que había imaginado, que piden ser reconocidos y honrados y mirados con ojos de amor. 

Agradezco, curiosamente, el dolor intenso que he transitado con la lumbalgia que tuve a finales de enero, poco después de escribir sobre el nuevo ciclo de poda que he iniciado este año y sobre la delicada situación económica de Mujer Cíclica. Cómo habla, y a veces grita, nuestro cuerpo… cuantas memorias guarda. Es impresionante. 

De hecho, esos pinchazos -esta vez muy concentrados en la zona de los riñones-, empezaron en las fiestas de Navidad cuando estuvimos vaciando la casa de mi padre. En esas dos semanas, rodeadas de cajas, de álbumes de fotos, documentos de mi madre,  piezas heredadas de mis abuelos y abuelas, salieron muchísimas historias, patrones y experiencias dolorosas y también traumáticas en mi familia, de muchas generaciones atrás, y de mi propia infancia. 

Recuerdo las palabras de mi amiga Daniela, que también estuvo vaciando su casa familiar en Venezuela en diciembre, cuando le conté todo lo que se me había movido: “El patriarcado en estos momentos se muestra en toda su esplendor. Y es aterrador verlo en tu propia familia”. 

Siento que llevo desde finales de diciembre buceando en estas memorias subterráneas. Me han llevado, de forma sorprendente, a tocar una herida muy nuclear, muy antigua, que ha hecho emerger un llanto enterrado de muchas formas diferentes. Está siendo tremendamente liberador. Y también agotador.

Quiero compartir contigo una frase que me ha llegado estos días a través de una terapeuta especializada en trauma, Jamie McCoy, como una flecha certera que aporta mucha luz a lo que he estado viviendo:

«El dolor viaja a través de las familias hasta que alguien está preparada para sentirlo».

Al mismo tiempo, sigo encontrando más y más capas de inspiración en el mito de Inanna, que como sabes, es mi pasión y de alguna manera, ¡mi ‘monotema’ en este momento! Hay tanta profundidad en esta historia ancestral que aún quiero saborear y que me da pistas, me guía, me calma…

Hay dos partes en especial de este mito que me han ayudado en estas semanas que quiero nombrar aquí:

Una es que, a diferencia de otros mitos que hablan del viaje heroico, de un descenso al submundo, Inanna activamente decide bajar al inframundo. Escucha la llamada de su hermana Ereshkigal, reina de la oscuridad, y dice que “sí”.

A nivel personal, me ayuda mucho recordar que yo también estoy eligiendo ‘bajar’ y mirar lo que está emergiendo ahora de mi propia historia personal y familiar. Es una decisión. Podría también quedarme en la superficie. ¡A veces escojo esta opción! O empiezo a comer de forma compulsiva… a distraerme con las redes sociales… o abro una botella de vino- ¡la estrategia favorita de mis ancestros ingleses (sería más bien de whisky o de ginebra)! He tenido momentos muy abrumadores, muy pero muy incómodos, y la tendencia de disociar y huir es muy grande.

La otra parte del mito que me aporta muchísima claridad, especialmente en mi etapa de climaterio, es la figura de Ninshubur, que se queda en la entrada del submundo mientras Inanna baja, esperando su retorno. Ella representa la parte nuestra que actúa como guardiana, como protectora de nuestros procesos internos, porque tiene la capacidad de mantenerse en la luz de la consciencia mientras otras partes nuestras bajan y se disuelven.

Lo que he sentido con mucha fuerza estos días es que, justamente, cuando esta parte está más robusta, más integrada dentro de nosotras, nos permite tocar capas y heridas todavía más profundas, que en mi caso no había podido acceder hasta ahora. No es nada casual para mí que esta sumersión coincide con el rito de paso de la menopausia, cuando hay más madurez, cuando estamos más preparadas y cuando el cambio hormonal nos lleva directamente a lo que está en el inconsciente. Grabé un video sobre la figura de Ninshubur en esta etapa que se llama: La Guardiana de nuestra transformación en el Climaterio por si no lo viste en las redes de Mujer Cíclica.

Como puedes imaginar, todo este proceso, junto con el dolor físico, me ha llevado a un lugar de mucha vulnerabilidad, de sentirme totalmente desnuda… tal y como quedan los árboles después de la poda.

Y creo que tampoco es casual que, desde allí, he empezado a tomar unas decisiones muy importantes, coherentes y liberadoras sobre el proyecto de Mujer Cíclica. Todavía estoy gestando y clarificando lo que implican en la práctica. Con ganas de irlas compartiendo con vosotras en los próximos meses.

Por ahora, ya veo brotes de lo nuevo resurgiendo de la tierra. Y lo más importante: tienen que ver con nuevas maneras de hacer, de estar, de moverme… 

Por ejemplo, estoy colaborando este año en la formación integral Doula de la Muerte que Gemma he creado con una gran pasión y entrega, con un cambio muy significativo de roles en el que no tengo ninguna responsabilidad de la gestión ni de la promoción (¡estoy muy cansada de esta parte del emprendimiento!). Tuvimos el primer módulo el fin de semana pasado y me siento tan agradecida por esta oportunidad, de formar parte desde otro lugar. Si te resuena esta vocación ancestral, aún quedan plazas en el intensivo de verano, y en los 3 fines de semana a partir de octubre.

También estoy muy emocionada porque empiezo una nueva etapa de viajar sola, para ofrecer el nuevo retiro presencial que he creado (¡cómo no!) sobre el mito de Inanna, para mujeres transitando la menopausia.

Además, voy a tres lugares preciosos en España, en plena naturaleza (en Castellón, en las montañas de Olot, cerca de Málaga), con una conexión muy bella con las personas que los cuidan.  Tienes las fechas y lugares en la agenda de Mujer Cíclica.

Me hace recordar otras etapas de mi vida, de coger la maleta y ofrecer cursos de preparación al nacimiento, o talleres sobre el ciclo menstrual – siempre desde lo que estoy transitando en el presente.

Pues esto te cuento, sobre los últimos meses dentro de mi universo particular, que ahora sé que no está separado de otros universos… Somos muchas las personas que estamos permitiéndonos sentir y sanar y liberar cargas de muchas generaciones atrás. 

Quiero escribir más sobre todo esto, algo nuevo se despierta también en esta dirección.

Percibo la luz de la luna creciente, invitándome a salir de la cueva y encontrarme contigo, leyendo este mensaje.

 

Viernes 15 de marzo, 2024

 

Sesiones de acompañamiento individual con Sophia Style

 

Después de 20 años de experiencia como facilitadora especializada en los ciclos de la mujer, he abierto un espacio en mi calendario para ofrecer sesiones de acompañamiento de forma  muy personalizada: online o presencial.

Si quieres:

          • sentirte acompañada en un momento de cambio y transformación interna 
          • profundizar en algún aspecto concreto de tu experiencia como facilitadora de grupos o emprendedora y recibir guía e inspiración práctica de otra mujer que integra la sabiduría femenina en su trabajo
          • ser escuchada profundamente para explorar algún tema que te inquieta, que no entiendes, que necesita ser liberado dentro de ti, para avanzar en tu camino
          • volver a conectar con la esencia, con tu esencia auténtica como mujer, para pasar a una etapa nueva en tu vida.

 

El mito de Inanna para transitar la menopausia

Facilitado por Sophia Style

CURSO ONLINE O RETIRO PRESENCIAL

 

Vamos a explorar, dentro de un círculo seguro y contenido, las energías arquetípicas que contiene el mito de Inanna. Esta propuesta está dirigida a mujeres que estáis transitando o que habéis transitado el gran cambio que supone la menopausia.

Nos uniremos, en un formato online en directo, o durante un fin de semana en plena naturaleza, para integrar juntas una visión afirmadora de este rito de paso y dar voz a nuestro propio viaje iniciático.

Un viaje hacia dentro que nos invita a dejar atrás los roles, identidades y máscaras que ya no nos representan, para despertar a una versión más auténtica y expandida de quienes somos y de la Vida.

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