«La situación de la pandemia nos ha brindado un momento precioso para revisar nuestro proyecto»

 

Entrevista a Sonia Amieva

 

Sonia Amieva, creadora del Centro Zazil de Salud Integrativa

Sonia Amieva

 

Desde Metepec, México, Sonia Amieva, terapeuta con más de 30 años de práctica profesional, nos relata su experiencia como emprendedora del centro de salud integral Zazil, desde sus inicios, cuando ofrecía servicios en casa, hasta la consolidación de un espacio dirigido por ella y su esposo donde, acompañados de un equipo de sanadores y terapeutas multidisciplinarios, brindan terapias, temazcales, círculos, cursos y formaciones. Todo  relacionado con el bienestar físico, psicológico, emocional, energético y espiritual de la persona.

Sonia también nos explica cómo la pandemia ha afectado a Zazil y cómo ello les ha llevado a hacer una revisión de su proyecto para ‘podar’ algunos servicios y crear otros nuevos, vinculados con los nuevos tiempos.

 
Sonia, ¿Cuándo y cómo nace Zazil? ¿Cuál ha sido su evolución? 

Zazil nace hace aproximadamente 20 años, primero en mi casa, hasta que fuimos creciendo y un día sentí que ya no quería más gente en mi hogar. Así nació el sueño de tener un espacio apropiado y exclusivo para las actividades que realizábamos. La semilla fue sembrada en una tierra fértil que había sido nutrida con anterioridad.

Fuimos el primer centro de sanación en Metepec, ciudad cercana a Ciudad de México, que es donde vivo. Hemos sido inspiración para la apertura de nuevos centros y para que la medicina se expanda.

 
Cuéntanos algo de tu pasión, de lo que te sientes llamada a compartir con otras personas. 

En este bello momento de mi vida, la maravillosa menopausia, plenipausia, siento un llamado profundo que nace desde mi corazón a vaciarme de las experiencias que me han servido para sanar, alquimizar, transformar heridas, emociones, situaciones que todas y todos hemos experimentado. Yo soy una persona buscadora e inquieta.

Mi pasión en estos momentos es acompañar a que otr@s recuperen, actualicen, recuerden los momentos de gozo, dicha, plenitud, felicidad que también existen en la vida y que la mayoría de las veces tenemos guardados en un baúl, en nuestra memoria corporal.

 

¿Cómo fue el proceso que te llevó  a escoger tu ámbito de trabajo? 

Estudié Psicología, siempre quise estudiar eso, será por los muchos traumas y heridas que tengo jajaja. Sin duda alguna fueron estas heridas y emociones atoradas las que me llevaron a realizar un constante trabajo interno y ponerme al servicio para acompañar a l@s otr@s. 

Alrededor de 1999 tuve una escuelita infantil, en ese entonces mi trabajo se enfocaba más en los niños. Me dí cuenta de que somos los adultos quienes necesitamos mirarnos en lo profundo para hacernos responsables de nuestra vida, y así empecé un trabajo profundo de autoconocimiento y sanación.

Al mismo tiempo me fui vinculando con todo lo relacionado con la energía femenina y me dí cuenta de que había perdido el rumbo de mi vida: mi energía estaba volcada en mi esposo, mis hijos y mi trabajo y no quedaba nada para mi. Ahí comencé el precioso viaje de regreso a casa, de regreso a mí.

Conocí a Jean Shinoda Bolen en 2007 y a partir de ese momento comencé a hacer círculos de mujeres y acompañar a mujeres en su camino de regresar a su hogar, a ellas mismas.

 
¿En qué momento estás ahora con Zazil?  (usando la metáfora del árbol, de las semillas, raíces, tronco, ramas, flores, frutos, poda…) 

En este momento siento que estamos en la poda, preparando la tierra nuevamente para sembrar nuevas semillas.

La situación de la pandemia nos ha brindado un momento precioso para podar, justo estábamos recogiendo los frutos antes de esta situación, posiblemente algunos cayeron y están siendo abono para nutrir nuevamente la tierra.

 

¿Qué impacto y consecuencias ha tenido hasta ahora en Zazil y los servicios que ofreces la pandemia del coronavirus y cómo lo estás afrontando?

Una de las mayores consecuencias es que dejamos de dar servicios presenciales por un tiempo, lo que detuvo el flujo económico que teníamos. Ahora, de a poco, estamos retomando nuevamente algunas de ellas. 

Los meses de abril y mayo pudimos sostener el centro sin recibir ingresos, a partir de junio empezamos a ofrecer de nuevo servicios individuales y actividades presenciales con grupos reducidos, con todas las precauciones, y esto nos ha ayudado mucho a sostener la situación.

 

¿Cuáles dirías que son los principales retos ahora para ti como mujer emprendedora? 

Para mi el mayor reto y desafío definitivamente es la tecnología, así como hacer cursos, talleres y terapia online.  Si bien en este tiempo me he visto en la necesidad de aprender a utilizar ciertas herramientas, todavía me falta mucho más por aprender. 

Sin duda la era virtual vino a formar parte para afrontar la pandemia.

Esta nueva modalidad, porque no me gusta pensar que se volvió normalidad, de tener poco contacto presencial me es muy difícil. Soy una persona que me gusta abrazar, sentir, acoger a los demás, mirarnos a los ojos.  

 

Hace tres años que realizaste «Emprender con el Corazón» ¿De qué maneras sientes que te ayudó esta formación en tu camino como emprendedora y en el desarrollo de tu proyecto? 

Si bien es cierto que hace 18 años que tengo Zazil, no me había detenido a mirar profundo mi propio proyecto.

Reconocer mi camino andado, mis experiencias, mi sanación, la alquimia que he realizado en mí. Todo el recorrido que Sophia hace de la simbología del árbol fue sumamente clarificador en mi proceso personal.

Una vez que he visto que yo soy mi propio árbol, me ha sido más fácil estar afuera en otros proyectos, en donde sigo siendo yo el árbol y una de mis ramas son los proyectos externos.

 

¿Qué es lo que más aprovechaste y/o sigues aprovechando?

Todo.

Considerando que mi propia vida es un árbol en sí mismo, voy observando en qué fases estoy cuando se me presenta alguna dificultad, y créanme que a veces son muchas. No puedo pensar en un árbol siempre florido y dando frutos.

Mi época favorita del año es el otoño, será porque justo estoy transitando en mi vida por este bello momento, así que estoy en un constante soltar, dejar ir y preparando mi tierra para volver a sembrarme.

El árbol como símbolo es el ciclo de la Vida, es un símbolo de rendición y resurrección, de muerte-vida-muerte y así es como yo me vivo, muriendo constantemente para vivir cada vez más plena y cuando siento que estoy muy cómoda, vuelvo a morir.

«A veces es necesario detenernos, observar en donde nos encontramos, ser valientes y capaces de resolver nuestro mundo interno porque es desde aquí que nos sostenemos y sostenemos nuestro proyecto».

Y por último ¿qué tres cosas le dirías a otra mujer que está trabajando desde lo que ama, que está cultivando su proyecto desde el corazón, como consejos, desde tu propia experiencia? 

Cuando la semilla es sembrada en el corazón con amor somos capaces de pasar a través de las adversidades.  

A veces es necesario detenernos, observar en donde nos encontramos, ser valientes y capaces de resolver nuestro mundo interno porque es desde aquí que nos sostenemos y sostenemos nuestro proyecto.

Pedir ayuda cuando creemos que ya no podemos más y rodearnos de energía fresca, joven y más inteligente que nosotros para que nos aporten nuevas ideas. Solas no podemos.

 

¿Hay algo más que te gustaría añadir?

Muchísimas gracias a Sophia por sostener el proyecto de Mujer Cíclica con tanto amor, dedicación y devoción, muchas gracias a todo el equipo que colabora con ella, la sinergia que hacen es de auténtico sostén y sororidad.

Un claro ejemplo de renovación, toda mi admiración para ti, Sophia.

 

Contacto

Web: http://www.zazil.mx/
FB:   @centrozazil    @sonia.amieva
IG: @centrozazil   @soniaamieva
Email: amievasonia@gmail.com

 

Testimonio de Sonia en video

Compartimos un breve testimonio en video de Sonia, en el que nos explica cómo nuestra formación online “Emprender con el corazón” le ayudó a dar un nuevo enfoque a su proyecto, a confiar más en sí misma y saber adaptarse a una nueva situación con la pandemia. 

«Voces de Mujeres” es un espacio de entrevistas a exalumnas de las formaciones online de Mujer Cíclica, realizadas y editadas por Sophia Style, Carlota Franco y Mónica Manso. Ver todas las entrevistas

DESARROLLARTE Y CRECER COMO EMPRENDEDORA

Si eres una mujer emprendedora o deseas desarrollar tu propio proyecto, aportando con este una transformación positiva a tu entorno, y quieres hacerlo desde un lugar auténtico y personal, que integre lo femenino y lo cíclico en cada paso, te invitamos a conocer nuestra formación online “Emprender con el Corazón, de la semilla al fruto”. Durante este viaje de catorce semanas recibirás, metafóricamente hablando, mucho abono y nutrientes para tu proyecto y para hacer posible que materialices con más fluidez los frutos de tus ideas y sueños.

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