Agradezco la gran ayuda de mi ciclo menstrual y los arquetipos femeninos en mi camino

Imagen: Marion Nonglaton

Jamás hubiera imaginado que diría esto, pero creo que una de las cosas que más fuerza y más ayuda me ha dado para trabajar por mi cuenta y vivir de lo que me apasiona es el hecho de vivir intensamente cada fase de mi ciclo menstrual, y con ello, aprender a ser flexible, abrazar los cambios, conocer mis dones y mis limitaciones, y reinventarme regularmente. Ser emprendedora requiere una enorme dosis de adaptabilidad y gracias a nuestro ciclo menstrual, podemos movernos con fluidez entre nuestras diferentes facetas internas. Además en cada fase expresamos diversas cualidades y capacidades que nos ayudan muchísimo para emprender y sostener un proyecto. Por ejemplo: * En la fase pre-ovulatoria, la Doncella me ayuda a gestionar mis cuentas, los tiempos, la planificación, la burocracia y estructura jurídica, la motivación personal. * Durante la ovulación, la Madre me guía para cuidar y nutrir mi proyecto, para la comunicación y la difusión, para las colaboraciones y trabajo en equipo, para la resolución de conflictos y la creación de redes. * En la fase premenstrual, la Chamana me permite poner límites sanos, tomar decisiones, adaptarme a los cambios, sumergirme en el proceso creativo, transformar mi proyecto cuando haga falta. * Y durante la menstruación, la Anciana me recuerda de integrar el auto-cuidado, priorizar, mantenerme fiel a mi visión y revisar mi proyecto de manera regular. Si eres una emprendedora, ¿reconoces estas cualidades y fases en ti? ¿Cómo integras el baile de tus hormonas, si estás en esta etapa vital? Texto: Sophia Style, creadora de Mujer Cíclica