Ya lo sabemos, es evidente, forma parte de nuestra esencia…
Pero sin embargo queremos repetirlo, recordarlo y transmitirlo

 

Imagen: Valentina Campos

Imagen: Valentina Campos

“Somos seres cíclicos. No somos máquinas, somos seres naturales con ciclos de sueño, ciclos menstruales, ciclos vitales. Ciclos. Las mujeres estamos en mayor sintonía con los ritmos de la naturaleza ya que el funcionamiento sexual de nuestro cuerpo es cíclico. Una vez al mes sangramos, a veces al unísono con otras mujeres con las que estamos conectadas, un arte que se había perdido y que estamos recuperando.

Nuestros ciclos menstruales pueden ser desordenados, desagradables, pero también creadores de vida y cósmicos. Sangramos al ritmo de la luna. Nuestra sangre tiene un gran poder. Desde tiempos ancestrales, el sangrado del útero de las mujeres se consideraba sagrado, poderoso, mágico… Hasta que el poder y la sabiduría del cuerpo, de la mujer, de la naturaleza fue desacralizado.

Menstruar implica en cierto modo una pérdida, esencial para la regeneración. Es un proceso de auto-renovación.  En las culturas antiguas se honraba el período menstrual, y aún se honra en algunas comunidades tribales en las que las mujeres se juntan para cuidarse durante esta fase del ciclo. En nuestra acelerada cultura occidental, las mujeres tenemos que trabajar al mismo ritmo y velocidad que los hombres, que no tienen este mecanismo natural de regeneración vital. La necesidad de descanso de las mujeres durante nuestro ciclo no implica debilidad, es una señal de sabiduría. El exceso de velocidad, sin pausas para el descanso, puede conducir a experiencias vitales muy superficiales y provocar un gran agotamiento.

Necesitamos rituales, ceremonias, ritos de paso que honren nuestras transiciones vitales y nuestros procesos a medida que crecemos y nos desarrollamos.

Es el momento de honrar y celebrar nuestro útero, nuestro bello poder shakti (femenino). Hay tradiciones que veneran el poder femenino. Tenemos mucho que aprender y que recordar de nuestro propio proceso de sanación. Para reconectar con el poder de nuestra sangre, necesitamos transformar nuestra mirada hacia ella.”

Palabras de Marjory Mejia 
Traducción: Carlota Franco

Imagen de Valentina Campos

 Si te han resonado estas palabras y sientes que te gustaría profundizar sobre tu naturaleza cíclica, para reconocer, observar amorosamente y respetar tus ritmos cambiantes, e integrar este conocimiento y los dones de lo cíclico en tu camino personal, en tus relaciones y en tu trabajo, y poder transmitirlo a otras personas, te invito a informarte sobre nuestro curso online “Las Cuatro Lunas en Mí”. Inicio: una vez al mes.

 

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