Mitos y arquetipos femeninos:
una ventana para conocernos mejor 

Muchas mujeres, cuando descubrimos por primera vez el mundo de los mitos de las Diosas de diversas culturas, sentimos en ello una gran riqueza, con el potencial de ampliar nuestra visión acerca de quiénes somos y cómo nos movemos en el mundo.

Pero, ¿por qué son importantes para las mujeres los arquetipos y los mitos? ¿De qué se trata realmente? Para entender mejor cualquier concepto y lo que significa para nosotras, siempre es de gran ayuda volver al origen, es decir a la etimología de cualquier palabra, puesto que el significado original nos da muchas pistas.

La palabra “arquetipo” viene del griego arché que quiere decir “fuente” o “principio” y typos, que significa “modelo” o “patrón”. Se refiere a los patrones más profundos y básicos que moldean nuestra personalidad y comportamiento en el mundo, patrones internos poderosos que viven en la imaginación humana desde el principio del tiempo.

Los arquetipos están íntimamente unidos a los mitos, a través de las cuales se expresan en un lenguaje simbólico universalmente entendido. Mythos en griego quiere decir “cuento” o “relato”. Los mitos son historias que transmiten las creencias de una cultura y a la vez hablan de verdades universales sobre el ser humano y su viaje por la vida. Unen el mundo inconsciente con el mundo consciente, lo humano con lo sagrado, en términos metafóricos, para ayudarnos a dar sentido a la experiencia humana.

Espejos de nuestros ciclos vitales

Las historias y los personajes de las Diosas nos hacen de espejo de las diferentes facetas o aspectos de la mujer que vivimos con relación a nuestros ciclos vitales, desde la niña a la anciana, y con relación a las fases cambiantes que vivimos a través de nuestro ciclo menstrual.

La conexión con cuatro arquetipos básicos femeninos, surge claramente desde la prehistoria hasta el momento actual, y a la vez, estos nos conectan con las cuatro fases de la luna, con las cuatro estaciones del año (en los lugares del mundo donde existen), con los cuatro elementos y las cuatro direcciones. Hay diferentes nombres para describir estos arquetipos: desde Mujer Cíclica, los llamamos la Doncella, la Madre, la Chamana y la Anciana.

Cuando conectamos con estos cuatro arquetipos-o patrones internos poderosos– dentro de nosotras, y toda la sabiduría que cada una contiene, abrimos una ventana enorme para poder conocernos y reconocernos mejor. Nos ayudan a entender facetas desconocidas de nuestra persona, a traer a la consciencia partes nuestras que podemos estar reprimiendo y tener así una percepción más completa de lo que significa ser mujer hoy en día.

Además, cuanto más integramos los atributos y cualidades de cada uno de los arquetipos dentro de nosotras, más se nos ofrecerá la posibilidad de convocar conscientemente o llamar a estos aspectos cuando los necesitemos, en diferentes momentos de nuestra vida.

Sin duda, conectar con estos cuatro arquetipos femeninos tiene el potencial de conectarnos y unirnos con el gran ciclo de la creación: nacimiento, crecimiento, maduración, muerte, y renacimiento, dando cada vez más sentido y propósito a nuestra vida.

 

Texto: Sophia Style (adaptado de la introducción al curso online “Las Cuatro Lunas en Mí”)

Si quieres profundizar en el conocimiento de los cuatro arquetipos femeninos y descubrir cómo actúan en ti la Doncella, la Madre, la Chamana y la Anciana, para poder fortalecerlas y equilibrarlas de manera práctica e inspiradora. tal vez te interese nuestro curso online “Las Cuatro Lunas en Mí, de nueve semanas de duración.

Inicio con cada Luna Nueva. Consulta las próximas fechas y toda la información sobre esta propuesta en: www.mujerciclica.com/curso-online/

Imagen: Artista desconocida

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies