Desde nuestra primera menstruación hasta la menopausia, nuestra realidad como mujeres conlleva cambios cíclicos continuos con cada ciclo menstrual. En vez de juzgar nuestro ciclo como un problema y sentirnos ‘anormales’ por no ser lineales, al conectar con nuestro ciclo menstrual y sus cuatro fases (pre-ovulación, ovulación, pre-menstruación y menstruación) podemos reconocer y respetar en nosotras los ritmos cambiantes de nuestra energía, emociones, necesidades, concentración, sexualidad y creatividad, y entender nuestro ciclo menstrual como una guía interna continua y una enorme fuerza elemental.