Entrevista a Carolina Ibáñez Gómez, facilitadora: 

“En un círculo de mujeres, todas nos reconstruimos y nos reinventamos”

 

Carolina Ibáñez Gómez

Carolina Ibáñez Gómez

Carolina Ibáñez es terapeuta floral, maestra de Reiki y Moonmother. Se inició como facilitadora de círculos de mujeres con dos grupos en los que exploraron las fases del ciclo menstrual asociadas a los arquetipos y a diosas. Desde hace cuatro años facilita un círculo de ocho mujeres en Vilanova i la Geltrú, donde vive. Por primera vez está organizando un retiro, y también gesta un taller dirigido a madres e hijas para recibir la primera luna.

Esta entrevista forma parte de nuestra serie “Voces de Mujeres”, en las que recogemos reflexiones, testimonios y experiencias de  mujeres que han sido alumnas de las formaciones online de Mujer Cíclica, que nos han emocionado  y con las que hemos crecido gracias a sus aportaciones en los espacios de participación.  Mujeres que buscan, que crecen, que comparten, que transforman, que creen en sus proyectos, que acompañan.

Es un privilegio para nosotras haberlas conocido, tejer redes juntas y poder ofrecer sus inspiradores testimonios.

 

 

Carolina, ¿qué te llevó a la decisión de facilitar grupos y círculos de mujeres?

Hace cinco años participé en un taller de Flores de Bach y ritmos femeninos que ofreció Eva Duran (también formada con Sophia Style). Después de ese taller, Eva creó un círculo de mujeres que me abrió un mundo nuevo y ganas de saber más.

El que yo facilito surgió a propuesta de una compañera de yoga que, tras oírme hablar maravillas de ese círculo, me propuso que yo montara uno en Vilanova i La Geltrú.

¿Qué es para ti  una facilitadora?

Una facilitadora es una mujer que hace fácil las cosas. Crea un espacio de confianza y empatía para que cada mujer que participa se sienta de nuevo en manada, en tribu.

¿Qué dones destacarías como esenciales para poder facilitar grupos, y por qué?

Para mí son importantes la ternura, para sostener; la simpatía, para crear confianza; la alegría, porque la vida ya es bastante triste en ocasiones; y la sencillez.

¿Qué sientes que es importante para crear un clima de confianza, apertura y autenticidad en un grupo?

De entrada, ser sincera con las mujeres que participan y con una misma. Yo soy una mujer más dentro del círculo, y aunque lo facilito, no soy el oráculo de la verdad. En un círculo de mujeres, entre todas nos reconstruimos y nos reinventamos.

¿Qué tipos de cambios o transformaciones observas en las personas que participan en tus propuestas?

El principal cambio que he observado en las mujeres que llevan tiempo participando en los círculos es el orgullo que sienten de ser mujeres, de sus ciclos, de sus fases. Y la conciencia y la implicación ante todo lo que está ocurriendo en nuestra sociedad.

¿Cuáles dirías que son los principales retos para ti como facilitadora?

El principal reto al que debo hacer frente es trabajar más el silencio y los límites. En muchas ocasiones me cuesta mucho mantener silencio ante lo que explica una mujer y no hacer una intervención “terapéutica”.

Constantemente tengo que mantener a raya al arquetipo de la salvadora. Por otro lado, a veces me cuesta mucho poner límites a las intervenciones de las mujeres, siempre pienso que se pueden ofender.

¿De qué maneras sientes que te ha ayudado la formación “El Camino de la Facilitadora”?

La formación de “El Camino de la Facilitadora” me ha ayudado a ganar confianza en mis propios recursos y en la sabiduría que todas las mujeres tenemos y de la que no somos conscientes. Además me ha permitido hacer un ejercicio profundo de sinceridad conmigo misma y poner en palabras sueños y miedos, y darles luz.

¿Qué le dirías a otra mujer que se está planteando acompañar a grupos y formarse cómo facilitadora? ¿Qué tres cosas son imprescindibles para ti en este camino?

Le diría que confiara en si misma, que fuera natural y sencilla.

Le diría, también, que prepare los encuentros con mucho amor y que fluya.

Y que es importante formarse y no querer salvar a nadie, puesto que a mí me ha costado entender y asumir que las mujeres no vienen a los círculos a ser salvadas, solo quieren encontrar su manada y sentirse seguras.

Contacto:

Carolina Ibáñez Gómez –  690 342 376 – amalurfloresyreiki@hotmail.es

 

Carolina Ibáñez Gómez fue alumna de “El Camino de la Facilitadora”, una propuesta formativa online que permite explorar a fondo y reforzar tus dones y papel como facilitadora de grupos  y círculos en un viaje en espiral de 22 semanas, organizado en tres etapas. Más información.

Si nunca has participado en un círculo de mujeres y te interesa saber algo más sobre qué son y su poder transformador, te invitamos a leer el siguiente artículo: El poder transformador de los círculos de mujeres

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies