21 de marzo, 2018

Hace unos días regresé de un viaje de dos semanas a la India que aún estoy saboreando y digiriendo, poco a poco.

Estaba buscando las palabras para describir algunas de las experiencias que tuve. Sobre todo con la sensación de que ha habido una reconciliación profunda dentro de mí, en diferentes aspectos de mi vida.

Durante los diez días que he pasado al lado del rio Ganges es como si se hubiera disuelto, muy suavemente y a un nivel muy hondo, un dolor que aún estaba cargando por dentro (con relación a mi madre, al padre de mi hijo, a los hombres en general…).

Ahora, ya en casa, mientras observo las plantas que están brotando a mi alrededor con la llegada de la primavera en estas tierras, pienso en todo el proceso previo, interno e invisible, que ha ocurrido para que cada planta se expanda en la luz.

Siento que tanto las aguas del rio, veneradas como la Diosa Ganga por millones de mujeres y hombres durante miles de años, como los rituales con flores y fuego en los que hemos participado, han apoyado esta sanación y renovación interna. Estoy muy pero que muy agradecida.

En la última madrugada del viaje (¡aún un poco somnolienta!), grabé un video de 5 minutos en el que desgrano algunas reflexiones sobre estas vivencias y que me hace muy feliz compartir contigo aquí.

 

Si quieres, deja tu comentario después de ver el video.

Gracias

Sophia

Creadora de Mujer Cíclica

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