Hagamos las paces con nuestro poder y dejemos de ser complacientes

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Hagamos las paces con nuestro poder

y dejemos de ser complacientes

Texto de Bethany Webster
Traducción de María Inés Arce

Sami Aboul Azml

Sami Aboul Azml

 

Muchas mujeres expresan este temor: “Tengo miedo de quedarme sola si llego a tener éxito”.

 

He conversado con mujeres de diversos países en todo el mundo que han expresado literalmente esto. Y algunas me han comentado que sienten un extraño y aplastante miedo de que su madre morirá si ellas llegan a tener éxito. Puede parecer irracional o sorpresivo. Pero las raíces de este sentimiento están en situaciones reales que les sucedieron a temprana edad. Es importante entender esto a nivel personal y cultural, ya que al entenderlo, conseguimos liberarnos de un antiguo patrón que ha limitado a las mujeres durante siglos. (Te pido paciencia, este es un post largo. Tal vez te apetezca tomar una taza de té mientras lo lees!)

 

No tememos al éxito. Esta es una idea errónea. Lo que realmente tememos es al abandono.

 

El miedo al éxito” indica que tiempo atrás aprendimos a relacionar el éxito con la pérdida.

 

Tras el miedo al éxito se encuentran los recuerdos del abandono que experimentamos en el pasado, durante nuestra infancia, en momentos en los que nuestra alegría, de alguna manera, desencadenó la ira, el miedo o los celos de nuestra madre o de nuestros padres. Así es como aprendimos a combinar nuestra alegría personal con un sentimiento de pérdida de pertenencia.

 

El miedo al éxito” es un eco de estos recuerdos.

 

Karina. Wildgoods

Karina. Wildgoods

 

Yo no creo que tengamos miedo de ser “desmesuradamente poderosos”, como describe Marianne Williamson en su famosa cita. Yo creo que la niña que llevamos dentro tiene miedo al rechazo permanente que podría implicar la posesión de este gran poder.

 

Contexto cultural

 

Existe una falta de conciencia intrínseca a nuestra cultura patriarcal. Es el trasfondo invisible de todos nuestros problemas actuales. Está tan entretejido en la estructura de nuestra sociedad que apenas se percibe. Es la creencia de que siempre hay un “o esto o lo otro”.

 

La causa más profunda de esta falta de conciencia generalizada tiene sus raíces en la vida de las personas a lo largo de los siglos. Lo cierto es que la primera carencia que experimentamos fue el terror de sentirnos abandonados por la persona que necesitábamos para sobrevivir; nuestras madres (ya fuese de manera momentánea o crónica).

 

 Imad Abu Shtayyeh

Imad Abu Shtayyeh

 

Históricamente, hemos vivido en una cultura que no toma en serio los miedos infantiles.  En general, nuestra cultura ignora los temores de los niños, los considera insignificantes y no son motivo de preocupación. Es cierto que desde la perspectiva de un adulto, esas cosas que aterrorizan a los niños son intrascendentes. Pero nuestra incapacidad para dar el paso de empatizar con las cosas que se sienten desde la perspectiva de un niño demuestra lo alienados que estamos la mayoría de nosotros del dolor de nuestras propias infancias.

 

Los padres no pueden impedir por completo que los niños experimenten momentos de miedo o soledad. Sin embargo, pueden empatizar con ellos de manera consistente, de modo que con el tiempo, el niño desarrolle una sensación predominante y generalizada de seguridad. La empatía es la clave. Tener empatía es más fácil para aquellos adultos que han hecho el duelo de su propia historia y que no necesitan ignorar el dolor de sus hijos para poder negar su PROPIO dolor.

 

Isabelle Bryer

Isabelle Bryer

 

En repetidas ocasiones escucho a las mujeres que se apuntan a mi curso en línea que cuanto más incorporan a su amorosa madre interior a su propia niña interior, más presentes, empáticas y emocionalmente disponibles se encuentran para sus hijos, y el resultado es una conexión cada vez más rica entre ellos.

 

A nivel cultural, hemos equiparado poder femenino con abandono.

 

Este es un eco cultural de esa  carencia original del sentimiento de abandono por parte de la madre. En términos generales, los hombres han temido que las mujeres, conscientes de su poder, abandonen su rol de cuidadoras. Y el patriarcado ha enseñado a los hombres a renegar de sus propias habilidades para criar, animándoles a buscar nutrición, principalmente a través del sexo.

 

La necesidad social de una mujer sumisa, desconocedora de su poder, refleja nuestra necesidad colectiva  más profunda de encontrar a una madre que no nos abandone. Es una proyección de nuestros niños interiores traumatizados que esperan ansiosos a una madre que no acude. Tenemos que renunciar a este sueño colectivo. Ella sólo puede venir desde nuestro interior. La madre interior surge al hacer el duelo y al aprender a cuidarnos con consistencia. Es una habilidad que se puede aprender. Si no somos capaces de hacer el duelo y de aprender a ser nuestra propia madre, corremos el riesgo de traspasar la herida de la madre a la generación siguiente.

 

Joyce Huntington

Joyce Huntington

 

Culturalmente tenemos que hacer el duelo. Personalmente tenemos que hacer el duelo. Y las situaciones en el mundo exterior reflejan este creciente imperativo interior de mirar hacia nuestro propio dolor. Hay un interesante paso evolutivo dentro de la herida de la madre – esto es, SI escuchamos la llamada interior y lloramos. Sin embargo, si optamos por seguir postergando la pena, continuaremos actuando y dañando a la tierra. Cuantas más personas hagan este trabajo, mayor será la transformación cultural.

 

A nivel personal, el éxito puede recordarnos nuestra capacidad de desencadenar los miedos de nuestras madres y la consecuente amenaza de abandono por su parte.

 

¿Escuchaste alguna de estas frases mientras crecías?

  • “No la halagues. Se le subirán los humos a la cabeza” (dicho a alguien que te elogiaba).
  • “Deja de mirarte” (si te mirabas al espejo)
  • “¿Quién te has creído que eres? ¡Te voy a poner en tu lugar!”
  • “No te quejes, muchas personas lo pasan peor que tú” (al manifestar necesidades).

 

Para las mujeres de las generaciones pasadas, el éxito femenino equivalía al abandono.

 

De niñas y jóvenes, se nos enseñó que nuestro valor proviene de apoyar a otros y reducirnos a nosotras mismas durante el proceso. Se nos enseñó que “las chicas buenas” no “brillan demasiado”. También vimos cómo esta creencia dañó y agotó a nuestras madres.

 

Aprendimos a ver nuestro éxito como una traición a la regla tácita de agradar a los demás por encima de nuestras propias necesidades.

 

Auna Salome

Auna Salome

 

La soledad a la que tememos cuando imaginamos el éxito futuro, es un eco interno de la terrible soledad que experimentamos en el pasado siendo niños pequeños, cuando en nuestra inocente alegría, irritamos- inesperadamente- a nuestra madre, padre o cuidador.

 

La buena noticia es que lo que más tememos ya ha sucedido. Nunca podremos volver a ser abandonados a ese nivel. De adultos, nunca seremos tan indefensos, vulnerables o dependientes como lo fuimos de niños.

 

Es posible que hayamos experimentado abandono emocional o físico o violencia. Puede ser que nuestra mente consciente no recuerde los detalles. Pero nuestro sistema nervioso los recuerda claramente. Y arroja las señales de advertencia de “lucha, de huida o de bloqueo” cuando nos permitimos contemplar niveles de éxito o de felicidad, que en nuestras familias fueron considerados como traiciones.

 

Clare Elsaesser

Clare Elsaesser

 

Nuestra libertad está en la valentía que tengamos para llorar la traumática soledad que sentimos siendo niños. El miedo al éxito se desvanece a medida que lo hacemos, permitiéndonos avanzar más libremente en nuestro potencial.

 

Puede ser que tome tiempo reunir el valor para sentir por completo este dolor. Se hace de a poco. Es un dolor existencial primordial y puede ser que se sienta como si se estuviera llorando la muerte de muchas generaciones pasadas. Te puedo decir, por experiencia, que esto duele como el infierno, pero NO te va a matar y VA a pasar. Y el alivio que se siente cuando disminuye la pena abre un mundo completamente nuevo. Es como si las placas tectónicas de tu ser se desplazaran finalmente a su lugar, abriendo posibilidades que antes te eran invisibles.

 

Lo cierto es que tu valor no depende de la capacidad de los demás para verlo.

 

Ahmad Al Shahabi

Ahmad Al Shahabi

 

Las personas que en tu vida te piden empequeñecerte debido a sus propias inseguridades, rara vez llegan a ser capaces de ver tu magnificencia. Es importante internalizar esto. Por lo general, tu empequeñecimiento sólo permite la propia evasión de ellos mismos. Las cosas cambian radicalmente cuando te das cuenta que no pierdes nada al dejar de luchar por el amor de las personas que simplemente son incapaces o no están dispuestos a dártelo.

 

¿Alguna vez has sentido la necesidad de ocultar o restar importancia a tu éxito?

 

Como mujeres, sentimos culpa debido a la falsa suposición de que nuestro trabajo es hacer que la gente se sienta siempre bien. Si no se sienten bien todo el tiempo, creemos es un fracaso nuestro. Date el permiso de acabar con esta antigua culpa. Nunca fue una verdadera obligación.

 

Tenemos que dejar de lado este rol “complaciente” con el fin de entrar completamente en nuestro poder.

 

Samira Abbassy

Samira Abbassy

 

Lo cierto es que no podemos proteger a las personas de sus propios sentimientos de dolor. Distraer a los otros de su dolor no les sirve. Sólo prolonga su sufrimiento y posterga su sanación.

 

Lo irónico es que ser “complaciente” no es lo mismo que ser generoso. En realidad es una manera de alimentarse de otras personas con el fin de sentirse mejor con uno mismo. ¿Estás evitando tu propio dolor centrándote en agradar a los demás?

 

De hecho, lo que sucede es que hay una transgresión de límites. Tenemos que ver qué es lo que estamos haciendo realmente cuando tratamos de complacer a los demás a toda costa. En realidad, estamos usando a la gente para sentir nuestro propio valor. Esto viene de un lugar de privación interior en el que te “alimentas” de la validación de los demás. (Es realmente desgarrador asimilar que ha habido generaciones de mujeres que sentían que no tenían otra fuente de validación que no fuese complacer a los demás).

 

Nuestros intentos por validar a nuestras madres o los esfuerzos para reparar el daño infligido a ellas no pueden deshacer el sufrimiento que ellas vivieron. Resístete a la tentación de creer que sufrir de la misma manera que lo hizo tu madre es una forma de solidarizar con ella. No lo es; es una forma de oprimirte interiormente. Sólo podemos hacer el duelo y seguir adelante.

 

Hacer las paces con nuestro poder implica aceptar el hecho de que nuestra autenticidad desencadenará, inevitablemente, sentimientos de dolor en los demás. (Y no pasa nada. En serio.)

 

Shiloh Sophia McCloud

Shiloh Sophia McCloud

 

Cuando cortamos con la sobrecarga de nuestras relaciones, recuperamos una enorme energía que podemos aprovechar para nuestra propia evolución. Y esto devuelve a los demás su poder para procesar y utilizar sus propias emociones para su propia transformación. Estos actos son llaves para la sanación que pertenecen a la persona que los lleva a cabo; la llaves hacia su puerta interior. Su travesía consiste en usar el detonante para abrirse a una mayor libertad interior. Son una oportunidad para tomarla o no.

 

Hay un tipo de libertad deliciosa cuando cometemos errores, somos malinterpretadas y no agradamos.

 

Es delicioso saber que esas cosas ya no tienen el poder de disminuir tu amor propio. Cuando ocurren, te puedes sentir incómoda por momentos, pero ya no te llevarán fuera de tu centro. De hecho, empiezan a servirte como oportunidades para cuidar de ti mismo de manera más efectiva y anclarte aún más a tu verdad.

 

Rafael Espitia

Rafael Espitia

 

Esta libertad deliciosa no es lo mismo que ser oposicionistas o rebeldes por el mero hecho de serlo. Es deliciosa, porque es parte de la libertad de ser una persona completa. Ser una persona significa tener el derecho a tener todo tipo de emociones y sentimientos que merecen respeto aunque no sean compartidos. Ser una verdadera persona es una libertad que no le fue permitida a la mayoría de nuestras abuelas y bisabuelas. Reivindicar el derecho de ser una persona podría haber significado la injuria, la muerte o el rechazo. Permanecer empequeñecidas fue, sin duda, una manera de estar a salvo y fuera de peligro.

 

La verdad es que cuanto más grande sea el cambio que queramos experimentar en nuestras vidas por fuera, mayor debe ser el cambio interior primero. Para que estos cambios sean grandes y duraderos, debemos ir al origen de la causa, a nuestro pasado, donde se instauraron los patrones de dolor en nuestra infancia. Llorando esta causa abrimos nuevos horizontes que antes nos resultaban inalcanzables. Nos convertimos en agentes de cambio generacional!

 

Toni Truesdale

Toni Truesdale

 

Resultará incómodo dejar de condicionar nuestro valor al hecho de agradar a los demás.

 

Estaremos incómodas porque estaremos soltando un antiguo patrón que nos resulta familiar. Y los demás se sentirán incómodos porque el mediador entre ellos mismos y sus “cosas” habrá desaparecido. Se verán obligados a estar en contacto con su propio dolor. Tu capacidad para superar la incomodidad derivada de este cambio es fundamental. Recuerda que este malestar es temporal. Lo importante es resistir los sentimientos de culpa que puedan surgir y no permitirles que dirijan tu conducta. Usa la culpa como un estímulo para valorarte a ti misma más plenamente.

 

Siendo consistente, la incomodidad dará paso a un profundo bienestar, al sentimiento de la alegría de pertenecerte a ti misma.  Al ser una mujer radiante con el permiso para ser completamente tú misma, ofreces una poderosa “frecuencia de posibilidades” para otras. Te conviertes en la realización de un antiguo sueño de tus ancestras — una mujer que es una persona, una mujer en sí misma…

 

Mollie Kellogg

Mollie Kellogg

 

©2015 Bethany Webster.

Traducción de María Inés Arce. Revisión de Carlota Franco.
Texto original: “Making Peace with Our Power and Releasing the “Pleaser

 

¿Te ha resonado este artículo?  ¿Has experimentado alguna vez el “miedo al éxito”?. ¿Cuál ha sido tu experiencia con el rol de la “complaciencia”? Te invitamos a compartir tu comentario de lo que te ha evocado o sugerido.

 

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41 Comments

  1. Me ha encantado y llegado muy dentro, a donde ni me atrevo a llegar. Gracias, muy bueno. Feliz día

  2. Muchas veces sentí eso mismo “miedo al éxito” que podría haberme distanciado de mi pareja. Y me autofrené.
    Felicidades por todo el texto, me parece magnífico.

  3. Muchísimas gracias por este artículo. Me ha resonado mucho en lo más profundo. Si bien son reflexiones que ya he tenido desde hace tiempo, las palabras tan bien puestas y expresadas, me han tocado. Saber que esa sensación de abandono ya la hemos experimentado, que ese miedo a lo terrible ya ha pasado, ha quitado un peso enorme. Gracias Sofía por tu trabajo y por tu luz. Gracias por tu generosidad para compartir conocimiento.

  4. Sin duda un gran artículo. Para empezar mis felicitaciones. Me ha servido para poder encontrar la llave a la eterna pregunta de porqué ese miedo al éxito, al haber reconocido mis valores y mis dones, siempre me sentí insatisfecha con ellos, vacía. Poco a poco, y tras aceptar el ‘duelo’ que comentas, me fui dando cuenta que en realidad iba muy asociado a la opinión que los demás me merecían, olvidando así mi propia satisfacción. Es curioso, pero es algo que suele pasar más en mujeres que en hombres, seguramente debido a lo que también comentas, la estructura patriarcal en la que vivimos. De nuevo gracias. Estoy de acuerdo con lo que dices.

  5. Soy un hombre,pero también me siento aludido,me ha resultado muy interesante y de valor este artículo.Muchas gracias.

  6. Me encantó el artículo…perfectamente claro

    saludos,

  7. me resonó todo y mucho!!! necesito volver a leerlo varias veces y terminar de procesarlo, infinitas gracias! si habrá para sanar aún… individual y colectivamente.

  8. Sincronización perfecta! Esto es lo que estaba buscando y deseando: Quiero y necesito romper con los viejos patrones de mi familia y linaje femenino. Las amo pero su dolor no es el mío aunque sí quiero llorarlo y superarlo para que mis hij@s no sientan estos temores y tengan miedo de sus propios sentimientos y no sepan usar la eempatía.

    Quiero sanarme a todo nivel.

    Me encantó este escrito, para aprender. Gracias eternas por ser mujeres, por.compartir su amor, su sabiduría y eterna luz.

    Rompamos patrones para vivir libres, en completa autenticidad y libertad.

  9. Gracias, estoy ahí ahora mismo, aprendiendo a habitarme, llorando mi abandono, entrando en esa alegría de pertenecer-me y convirtiendome en una agente del cambio generacional. Por mí,por mis descendientes y por mis ancestras, que así sea… GRACIAS

    • hermoso despertar ana!! :}

  10. Al leer el texto me emocionó bastante identificarme con varias situaciones que se describen y que a hoy evalúo ya no afectan mi ser interior, sin embargo hay otras situaciones que aún ocurren que son temporales y pasan por mi pensamiento o sentimientos tales como: ésta oportunidad tan maravillosa la debería vivir alguien mejor que yo…Sentirme en algunos momentos disminuida por no manejar a cabalidad todos los temas laborales en mi campo y ver con dificultad llegar a liderar a colegas por los grandes egos y soberbias que reflejan. A mis hijas trnsmitir éstos momentos de inseguridad que me hacen cambiar de ánimo y lo reflejo hacia ellas…ha sido lo más difícil y aún no lo he logrado sanar

  11. Son tantas las frases de este artículo con las que me he identificado que no he podido evitar detenerme varias veces para llorar. Siento que me describieras. Ahora no sé que hacer más que llorar. Llevo meses pensando en algo que me apasione para un emprendimiento pero no lo he encontrado creo porque me he anulado al tratar de agradar a los demás y ahora ni siquiera sé qué quiero. Gracias!

  12. Hermoso, me resuena tanto…mi filosofía de vida siempre fue esa permanecer empequeñecida, ahora lo sé, por miedo de lastimar a alguien, a mi madre, posteriormente a mi pareja y amigos.
    Escogiendo siempre amistades incapaces de reconocer algo bueno en mí, y mi objetivo era satisfacerlos, hacerlos sentir bien. Una vida no muy sana que tarde que temprano se hizo presente a través de la ansiedad.
    Hoy empiezo a reconocer los patrones que se me impusieron en la infancia, hoy vivo mi duelo tanto como me es develado y lo honro.
    Hoy la ansiedad ha desaparecido y cada vez me siento más auténtica y abierta a vivir mi verdad. Ya no hay vuelta atrás en este maravilloso camino de ser YO MISMA, GRACIAS.

  13. Me ha encantado este post y quiero agradecerte enormemente como has reflejado una vivencia que sentimos muchas mujeres y que has sabido reflejarlo de una forma muy precisa. siempre me había preguntado porque me sentía culpable o con vergüenza cada vez que conseguía superarme y he encontrado en tus palabras un auténtico bálsamo.muxas gracias Sophie por compartir ese conocimiento!!

  14. Gracias, gracias, gracias. Por el texto sublime y motivador, por las imágenes, porque he comprendido muchisimo de conceptos que tenía desordenados y al leer el post he comprendido y recolocado todo. Ahora sé que me está ocurriendo, sin miedo a lo que yo creía. Ahora sé por donde empezar y por donde continuar. Jamás estaré sola si estoy conmigo misma. Primero ocuparme de mi y de quien soy y después cuando me permita ser yo misma sin esfuerzo todo se dará.

  15. Muy bueno el articulo,la verdad cuantas veces experimente esos sentimientos,inclusive hice constelaciones ,la cual me sirvieron para poder romper esos patrones,no es facil y el proceso largo,pero un gran paso es darse cuenta de donde vienen todas estas cosas ,para asi trabajar en ellas y
    tener la vida que queremos vivir.gracias.

  16. Me gustó muchísimo, es un texto que es merece ser leído varias veces. Gracias.

  17. ME Leí todo …me tome un te mientras lo leía…creo en este despertar …me esta pasando …lo estoy viven-ciando ..me gusta ayudar a otras mujeres para poder sacar estos laberintos que nos hemos tejido de generación en generación ,creencias ,mandatos como queramos lo llamamos ,o lo sumamos …agradezco tu comentario ..si puedes pasa mas in fo…Namaste

  18. muy sincronizado.. hoy encontre viejas cartas que escribi a mi madre y ella a mi. Llenas de culpa y pidiendo a gritos quedate conmigo, amame como soy. Gritos que no fueron escuchados y que aun sonaban a reproches hasta hace poco. Hoy pude verlos mas claramente y sentí la necesidad de soltarlos. De sacarlos de adentro mio. De dejar de ser esa niña con miedo que esperaba la aprobacion de su madre y hacia lo que no sentia para complacerla.. ese miedo de ser yo misma.. no lo quiero mas. Venia agonizando esa falta de aprovacion propia y acomodando mis necesidades a lo ”aceptable” . Que bello verlo como una oportunidad para escuchar mis mas profundos sueños y resurgir desde alli. Gracias!

  19. GRACIAS !!!

  20. Gracias hermosas!! justo estoy en un taller trabajando este tema y lo siento en o profundo de mi corazón…. necesito valentía para llorar la traumática soledad que sentí cuando niña…
    mi corazón agradece mujer cíclica!!
    Luz para sus caminos y amor para sus corazones y el de todas nuestras hermanas en esta tierra!!

  21. Yo tiendo a minimizar mis logros. De vez en cuando logro reconocerlos pero es díficil y necesito a veces que de afuera me los recuerden. He rstado aprendiendo a valorarlos pero cómo cuesta a veces. Y definitivamente creo q tiene todo q ver con el conflicto de la felicidad no merecida porque no la tiene mi madre. Qué fuerte!

  22. De nuevo Sophia doy gracias a la vida por haverte conocido, por mostrarme tantas cosas para mi propio crecimiento, admiro profundamente tu labor como mujer profesional y persona.
    Hoy de nuevo la sincronicidad me muestra este texto que me resuena tanto…que quiero explorarlo de nuevo y saborear sus palabras que me han recordado cuanto camino ya he andado para sanarme y cuanto me queda aun por andar!
    Y ahora que soy madre siento que no es por mi descendencia que quiero ser libre y conquistarme, quiero hacerlo por mi,
    porque quiero AMARME para amar a mis hijos y no esperar nada a cambio, quiero tener el mayor de los exitos a mi enteder: SER FELIZ Y CONSCIENTE DE ELLO.

  23. A veces me siento minimizada y en ocasiones me da miedo el éxito,pero sé que puedo salir de esto.

  24. Si ella no era feliz yo tampoco debía serlo.Era mi forma de dar validez a su sufrimiento e insatisfacción.Intentar ser cómo ella.
    Hay que ver cómo nos funciona la mente!!!
    Muchas gracias a tod@s por vuestros comentarios

  25. Gracias .Realmente me doy cuenta que le temo al éxito y como nos boicoteamos hasta el punto de enfermarnos y dañarnos por miedo. Soy conciente que hay que enfrentar y mirar aquello que nos asusta y nos da miedo, es el único camino para sanar y tomarnos nosotras mismas. Gracias por el articulo. Muchas bendiciones

  26. “Pero nuestra incapacidad para dar el paso de empatizar con las cosas que se sienten desde la perspectiva de un niño demuestra lo alienados que estamos la mayoría de nosotros del dolor de nuestras propias infancias.”

    Hola! Aquí quisiste decir lo “desalineados que estamos”? o al decir “lo alineados que estamos” quieres decir que seguimos sufriendo por lo que nos pasó en nuestra niñez y no podemos empatizar con nuestros niños hoy?

    Por otro lado, te cuento que estoy impactada con este artículo. Lo estoy leyendo y releyendo. Te agradezco enormemente el compartirlo. Hace algunos años yo buscaba información sobre la herida con emocional en relación a mi madre y no encontraba… tal vez no era mi tiempo. Hoy estoy tomando la formación online Biografía Humana con Laura Gutman, haciendo mi propia biografía y uf! cuántos descubrimientos… y ahora leo este artículo! Wow! Mil mil gracias!!!

    Un fuerte abrazo!
    <3

    • Dijo ‘alienados’

  27. Muchas gracias por la información, las palabras viajaron a mis pilares más internos, y me dieron tranquilidad de algunas decisiones que estoy tomando en mi vida con respecto a la energía que cedo a otras personas para rescatar y hacer ver su éxito opacando el mío. Al fin y al cabo, la luz está en nosotros, primero debemos brillar para contagiarla!!
    Gracias una vez más, abrazos al alma.

  28. Hermoso leer el artículo, me llegó profundo.

    Y hermoso leer a tantas mujeres floreciendo en sus diferentes momentos y ritmos.

  29. Muchas gracias por este texto, es precioso y resuena muchísimo.
    Me encanta encontrar textos que ponen palabras a mis sensaciones, pensamientos. Con este despertar, estoy contenta de ver que hay muchas personas compartiendo este camino.
    Es un texto para leer y tomar notas.

    Gracias

  30. Muchísimas gracias por el texto! Cuando soy capaz de respetarme, y de reconocer genuinamente mis logros, siento un poder y una fuerza que sé claramente que no solo emanan de mí, sino de todas las mujeres que me acompañan y sostienen.. todas aquellas que ya han emprendido el camino de vivir concientemente, siento que todas ellas están ahí abriéndome paso. Y siento profundamente el efecto transformador, sanador que tiene en todas las mujeres cualquier acción que surge de mi centro.
    Gracias Sophía por compartir tan generosamente este bello material… para leerlo y releerlo… gracias infinitas ! un beso para todas… gracias también por sostener y ser parte de esta red… es bello saber que están ahí

  31. Un texto muy iluminado. Es de gran ayuda y resuena muchísimo. Además está muy bien escrito. Gracias!

  32. Gracias. Muchas Gracias. Sanador.

  33. Lo que me queda duda es cómo regresar al pasado, cuando toda la memoria pasada ha sido borrada, tal vez por el mismo conciente, y claro, esa ansiedad permanece en el inconciente. ¿Cómo puedo hacer duelo y llorar sobre algo que aún no lo sé descifrar?

  34. gracias, gracias, gracias!

  35. He llorado mientras leia este increible artículo, pues llevo tiempo pidiendo ayuda para ir amás allá de mi miedo al éxito, que muchas veces, se manifiesta en no poder alegrarme del éxito ajeno, además de un sentimiento interno de no valoración de mi misma. Y aunque ya llevo tiempo trabajando el tema de la madre interna, siento que me queda mucho. Yo soy una niña abandonada por su madre, no solo en la forma simbólica, sino real. He hecho trabajo de perdón y eso ya ha resuelto mucho. Pero no siento ningún vínculo real con mi madre. A nivel interior me cuesta mucho aceptar mi vulnerabilidad y tengo un constante miedo al fracaso. De echo he fracasado en varios intentos y proyectos de vida. Este artículo me parece una joya. Gracias.

  36. En el justo momento agradecida infinitamente

  37. Gracias por este mensajeee, buenisimo por lo demás…
    Me ha llegado en buen momento, de manera maravillosamente sincronica ya que justamente me encuentro entrampada en el aquel dolor inexplicable que describes, un tanto paralizante e inexplicable. Me parece que has entregado varias cositas que es importante mirar cuando estamos ahi, principalmente este terrible miedo inconsciente a no ser “inadecuada” (que creo es más fuerte cuando una es más joven). Tremendo y hermoso aprendizaje aceptar nuestro poder. Así mismo, con amor, paciencia y respeto con nosotras mismas.
    Agradezcoo!

  38. Agradezco tanto Sofía que este tipo de artículos lleguen a todas nosotras, cada linea que lei fue como haber mirado un espejo,nos hace más conscientes, muchas gracias!!!

  39. Lloré a leerlo <3
    Se que soy capaz de hacer lo que deseo pero temo, temo mucho

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