Texto: Sophia Style

 

El autocuidado no tiene que ver con la autocomplacencia sino con la autopreservación.” Audre Lorde

Una de las cosas que voy integrando e incorporando cada vez con más claridad es la importancia del autocuidado como fuente de nuestra capacidad de sostenernos y poder dar sin “vaciar nuestra copa”. Al igual que muchas mujeres que conozco, debido a los modelos con los que crecimos y a los mensajes que recibimos desde pequeñas, ha sido muy habitual en mí el hecho de no escuchar los mensajes de mi cuerpo, de sobre-esforzarme, de priorizar las necesidades y demandas de l@s dem@s…

Al compartir estas experiencias con otras mujeres, y el agotamiento y los resentimientos que traen como consecuencia, nos dimos cuenta entre otras cosas, de la necesidad de transformar algunas creencias muy arraigadas en nuestro inconsciente, por ejemplo “el autocuidado es egoísta” o “no merezco tomarme tiempo para mi bienestar”.

En el camino de volver a escuchar nuestro cuerpo, nuestras emociones e intuiciones, uno de los pasos más fundamentales ha sido el de conocer y respetar nuestras necesidades y deseos cambiantes en relación a nuestro ciclo menstrual y a los diferentes Arquetipos femeninos que llevamos dentro: la Doncella, la Madre, la Chamana y la Anciana (puedes leer más sobre cada una siguiendo estos enlaces.)

Quiero compartir aquí un ejercicio sencillo e inspirador que puedes hacer en cualquier momento en el que sientas que quieres volver a conectar con todo lo que te nutre y sostiene. Se trata de visionar el autocuidado como un camino para renovarte a todos los niveles: físico, emocional, mental y espiritual, y a la vez, como mujer cíclica, abriéndote a conectar con lo que te nutrirá en cada una de las fases de tu ciclo, o desde cada Arquetipo. ¡Así podemos dejar de lado la idea de comprometernos a hacer una misma cosa cada día porque generalmente esto no nos fluye!

Coge un papel y rotuladores de colores y en primer lugar haz una lluvia de ideas con todo lo que ya estás haciendo en tu vida para nutrirte y cuidarte en lo físico, en lo emocional, en lo mental y en lo espiritual.

Luego añade a estas ideas otras cosas que te gustaría incorporar en forma de pequeños pasos realizables.

Es maravilloso hacer este ejercicio con otras amigas o en un círculo de mujeres para compartir ideas e inspiración, y también para comprometerte a dar algunos pasos, ya sea sola o con otras. (Más adelante encontrarás algunos ejemplos que salieron en mi última lluvia de ideas.)

Una vez hayas hecho tu lista, puedes volver a mirarla y dejarte sentir cuales de estas cosas serán más fáciles y fluidas de incorporar según la fase de tu ciclo menstrual: preovulación-Doncella / ovulación-Madre / premenstrual-Chamana / menstruación-Anciana. Y si no tienes la regla ahora, conecta con estos aspectos dentro de ti; observa si has incluido ideas que se correspondan con cada uno, o sí hay un Arquetipo que está más presente, u otro que apenas esté representado y quieras fortalecer más.

A continuación comparto algunas de las cosas que nutren mi cuerpo, mi corazón, mi mente y mi alma, por si te sirven de inspiración. Me encantaría que compartieras algunas de las tuyas en los comentarios que se pueden escribir y así creamos un círculo virtual.

Obviamente hay algunas cosas que son muy difíciles de clasificar porque nos nutren a todos los niveles a la vez (por ejemplo, ir a la montaña, hacer el amor o cultivar el huerto…). ¡Usa tu creatividad para decidir dónde y cómo colocarlas!

Autocuidado físico

* Ejercicio que me gusta (Qigong, nadar..): ¡endorfinas! (Doncella)

* Apreciar mi cuerpo con frases amorosas (Madre)

* Nutrirme con comida fresca y energética. Intercambiar recetas y comida con amigas (Madre)

* Bailar con música que inspira e invita a mover el cuerpo (Chamana)

* Recibir masajes (Anciana)

* Parar y estirarme 10 minutos durante el día (Anciana)

Autocuidado emocional

* Salir a cenar y disfrutar con amigas (Doncella)

* Compartir como me siento con amigas íntimas, escucharnos (Madre)

* Decir que no. Expresar mi enfado (Chamana)

* Estar sola y escribir en mi diario (Chamana)

* Tomar un baño con sal y lavanda (Anciana)

Autocuidado mental

* Jugar con mi hijo y otros niños (Doncella)

* Leer novelas (Doncella)

* Tener orden, armonía y belleza en casa (Madre)

* Crear espacio para escribir (Chamana)

* Meditación-respiración consciente (Anciana)

* Desconectar del móvil y del ordenador (Anciana)

Autocuidado Espiritual

* Disfrutar, jugar y crear en la naturaleza (Doncella)

* Ver la salida del sol (Doncella)

* Agradecer, agradecer, agradecer… lo pequeño y lo grande (Madre)

* Celebrar el ciclo de la luna, solsticios y equinoccios con rituales (Chamana)

* Parar durante la menstruación- la Tienda Roja (Anciana)

 

Una vez hayas hecho tu lista, busca una manera de plasmarla de manera visual e inspiradora: con colores, como una flor, como un mapa, con imágenes… y ponla en un lugar visible para ti.

Para completar, hay un elemento importante que me ayuda mucho a integrar todas estas buenas intenciones en mi vida y llevarlas a la práctica, que consiste en dar pasos concretos, por ejemplo: citarte con una amiga, reservar espacios libres en tu agenda, escribir recordatorios en papeles de color y ponerlos en lugares estratégicos como la nevera o el espejo del baño, apuntarte a una clase, comprar o crear algo (un diario nuevo)… ¡Convoca a tu Doncella para este paso!

Y sobre todo, es importante que conectemos con el placer y el deseo de crear estos espacios en nuestra vida (“quiero…”) y que estas ideas no se conviertan en obligaciones (“tengo que…”) para añadir a la lista de cosas que hay que hacer.

El autocuidado es una clara expresión de nuestro valor, nuestro poder y nuestra sabiduría. Nos ayuda a tener recursos para navegar por los retos e imprevistos que a veces trae la vida. Además multiplica nuestra creatividad, vitalidad y felicidad. ¡¿Te apuntas?!

Puedes explorar todo el universo en búsqueda de alguien más merecedora de tu amor y tu afecto que tú misma y no encontrarás esta persona en ningún lugar” (anónimo)

 

Referencias:

The Mother’s Guide to Self-Renewal, Renée Peterson Trudeau.

 

Un recuerdo y agradecimiento a Eulàlia Pàmies,quien revisó la primera versión de este artículo.

 

Si quieres profundizar en la expresión de los cuatro aquetipos de la Doncella, la Madre, la Chamana y la Anciana en ti y no has hecho todavia nuestro curso online “Las Cuatro Lunas en Mí”, te invitamos a conocerlo: http://mujerciclica.com/curso-online/

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